:)
diariodeunateleco
Saturday, May 16, 2009
Thursday, May 14, 2009
Diagnóstico y tratamiento
Estoy escribiendo de manera rara e incómoda.
Acabo de volver del médico.
Le expliqué lo que me pasó, exceptuando el detalle de que me lo hice porque tropecé con un armario al ir a por UNA mísera galleta. Me envió a rayos y luego recibió en su ordenador las fotos, así que no sé qué tal salí, procuré arreglarme el pelo pero no sé si quedé guapa...
Total, un esguince. Pero no debe de ser excesivamente grave, porque éste es el apaño que me hizo para inmovilizarme la mano:

Aaaayyyy, tengo la manita hinchada y atada, joooo...
Acabo de volver del médico.
Le expliqué lo que me pasó, exceptuando el detalle de que me lo hice porque tropecé con un armario al ir a por UNA mísera galleta. Me envió a rayos y luego recibió en su ordenador las fotos, así que no sé qué tal salí, procuré arreglarme el pelo pero no sé si quedé guapa...
Total, un esguince. Pero no debe de ser excesivamente grave, porque éste es el apaño que me hizo para inmovilizarme la mano:
Aaaayyyy, tengo la manita hinchada y atada, joooo...
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A tener en cuenta:
- Los dedos se escojoncian si los doblas hacia atrás.
- Es un coñazo escojonciarse un dedo de la mano derecha cuando eres diestra.
- Es una putada muy gorda escojonciarse el índice de la mano derecha cuando tienes la de Dios que estudiar, una pila de ejercicios por hacer y muchas horas de teclear en el ordenador.
Esta tarde voy al médico, a ver si es una lesión sin importancia o es un casi esguince; no es nada más grave porque no tengo una gran hinchazón.
Eso me pasa por ir al armario de las galletas. T_T
Edito: Especialmente dedicado a Sota por ser un puntilloso:
Cómete una galleta para ver la vida de color de rosa.
¡Ahí te queda eso!
- Es un coñazo escojonciarse un dedo de la mano derecha cuando eres diestra.
- Es una putada muy gorda escojonciarse el índice de la mano derecha cuando tienes la de Dios que estudiar, una pila de ejercicios por hacer y muchas horas de teclear en el ordenador.
Esta tarde voy al médico, a ver si es una lesión sin importancia o es un casi esguince; no es nada más grave porque no tengo una gran hinchazón.
Eso me pasa por ir al armario de las galletas. T_T
Edito: Especialmente dedicado a Sota por ser un puntilloso:
Cómete una galleta para ver la vida de color de rosa.
¡Ahí te queda eso!
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Wednesday, May 13, 2009
El OMG del mes, por lo menos
O de cómo el cielo oyó mis plegarias en los temas concernientes a:
- El punto que llamo Jose.
- Mi (no)vida carnal.
Anoche estuve hablando largo y tendido con el sujeto en cuestión. Una conversación de unas dos horas y media da para mucho, y entre otras cosas, le conseguí comentar mi torpeza que ya os referí en un post anterior.
Y seguimos hablando y hablando. Y la conversación subió de tono.
Y llegamos a una conclusión: El viernes quedamos, pero no para charlar como dos amigos. Que sí, que somos amigos, que dice que soy una tía de puta mare, que soy de las pocas personas tratables de la carrera. Pero que también le apetecen otras cosas.
Qué os apostáis a que me baja la regla entre hoy y el viernes.
Hasta entonces, ¡¡¡albricias!!! :D
- El punto que llamo Jose.
- Mi (no)vida carnal.
Anoche estuve hablando largo y tendido con el sujeto en cuestión. Una conversación de unas dos horas y media da para mucho, y entre otras cosas, le conseguí comentar mi torpeza que ya os referí en un post anterior.
Y seguimos hablando y hablando. Y la conversación subió de tono.
Y llegamos a una conclusión: El viernes quedamos, pero no para charlar como dos amigos. Que sí, que somos amigos, que dice que soy una tía de puta mare, que soy de las pocas personas tratables de la carrera. Pero que también le apetecen otras cosas.
Qué os apostáis a que me baja la regla entre hoy y el viernes.
Hasta entonces, ¡¡¡albricias!!! :D
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Tuesday, May 12, 2009
Todo gris
Los días son grises, no sale el sol.
Mi cabeza es gris, no sé reír.
Llevo una temporada con una depresión de caballo. De vez en cuando, tímidos rayitos de luz ponen algo de alegría a los días, pero la tónica general es de monotonía y tristeza. No soy capaz de ponerme a estudiar decentemente, aborrezco mi casa y a mis padres, lo único que me apetece es echar alguna partida a cualquier juego (flash, ni siquiera a los Sims) en el ordenador, y dormir.
En la escuela, me paso las horas sola, porque mis pocos amigos tienen otros horarios, y a Jose ni le veo, aunque sólo fuera para charlar de algo; ni eso. Trato sólo con mis compañeros de prácticas que, vale, me llevo bien, los puedo considerar amigos, en un sentido no demasiado estricto del término, pero, como a la demás gente, sólo les veo las pocas horas de las prácticas.
En casa estoy hasta las narices de todo. Ya se lo comentaba ayer a mi madre, y no llegamos a ninguna solución. No puedo hablar con ellos porque, en general y por defecto, no pueden enfrentarse a algo demasiado complicado, no saben llevar los problemas con cabeza, así que no les puedo plantear algún tema peliagudo como algún eventual cambio de carrera o de vivienda, lo que sea; ante cualquier adversidad, mi madre se pone, o bien depresiva, o bien tocapelotas, y mi padre se pone a gritar y no es capaz de razonar. Y eso que se supone que soy "su niña", según mi madre. Por si esto no fuera suficiente, mis tíos están medio separados y mis abuelos tocan más los cojones por ese tema (por eso y por todo lo demás, que mis abuelos son la leche...), por lo que sus mentes pensantes sólo se centran en ese problema, sólo se habla de las no soluciones que tiene el tema, y no les cabe en la cabeza que puedan tener algún problema, si bien no tan grave, al menos más cercano.
Noto que he llegado a una edad (casi 25), en la que me estorban mis padres, en que necesito mi espacio y mi libertad, que no puedo andar dando explicaciones de adónde voy y de dónde vengo continuamente. Porque lo de los últimos meses con mi padre ya es de juzgado de guardia, que se dice: adónde vas, de dónde vienes, qué bus/tren coges, comes en casa, qué comes cuando no comes en casa, por qué no sales el sábado, por qué sales el sábado, mejor salías el viernes, mejor te ponías a hacer la web, que se te mete encima la fecha... Mis padres, sobre todo mi madre, por aquello de ser mujer como yo, ya no pueden ponerse en mi piel y decirme "yo es que a tu edad...", porque mi madre se casó con sus 22 añitos (de una manera insensata hasta para mí, con lo cabeza loca que soy, y no fue de penalti precisamente).
Ella, mi madre, no puede hacerse a la idea de lo que es tener 24 años largos y seguir en casa de papá y mamá, pidiéndoles dinero para cualquier cosa por no tener medios propios. No sabe lo que es ver que tus padres son ya más unos carcas que otra cosa. No sabe lo que es tener novio (cuando lo tenía) y no tener ningún sitio para querernos decentemente. Ni siquiera sabe lo que es estar más de un año sin sexo ni un hombre que le abrace y le quiera de verdad. Quisiera hacer un inciso especial sobre el tema del sexo: el último fue en abril del 2008, dejé al novio en octubre del 2008, estamos en mayo del 2009. Cuéntalos: trece meses.
Sumémosle a eso el que tengo una autoestima del tamaño y calidad de una cagarruta de oveja.
Claro, la solución pasa por, o bien terminar la media, Telemática, cosa que no quiero, no me da la gana porque sacaré Teleco por mis cojones, o bien independizarme de mis padres, lo cual tampoco es solución porque quiero ser teleca y punto. La tercera vía es ajo y agua, que es lo que haré, supongo.
Tengo unas ganas infinitas de llorar, pero ni para eso valgo, no me salen las lágrimas.
...
Siento el rollo, estoy triste y necesito desahogarme. Si habéis llegado hasta aquí, enhorabuena y gracias.
Mi cabeza es gris, no sé reír.
Llevo una temporada con una depresión de caballo. De vez en cuando, tímidos rayitos de luz ponen algo de alegría a los días, pero la tónica general es de monotonía y tristeza. No soy capaz de ponerme a estudiar decentemente, aborrezco mi casa y a mis padres, lo único que me apetece es echar alguna partida a cualquier juego (flash, ni siquiera a los Sims) en el ordenador, y dormir.
En la escuela, me paso las horas sola, porque mis pocos amigos tienen otros horarios, y a Jose ni le veo, aunque sólo fuera para charlar de algo; ni eso. Trato sólo con mis compañeros de prácticas que, vale, me llevo bien, los puedo considerar amigos, en un sentido no demasiado estricto del término, pero, como a la demás gente, sólo les veo las pocas horas de las prácticas.
En casa estoy hasta las narices de todo. Ya se lo comentaba ayer a mi madre, y no llegamos a ninguna solución. No puedo hablar con ellos porque, en general y por defecto, no pueden enfrentarse a algo demasiado complicado, no saben llevar los problemas con cabeza, así que no les puedo plantear algún tema peliagudo como algún eventual cambio de carrera o de vivienda, lo que sea; ante cualquier adversidad, mi madre se pone, o bien depresiva, o bien tocapelotas, y mi padre se pone a gritar y no es capaz de razonar. Y eso que se supone que soy "su niña", según mi madre. Por si esto no fuera suficiente, mis tíos están medio separados y mis abuelos tocan más los cojones por ese tema (por eso y por todo lo demás, que mis abuelos son la leche...), por lo que sus mentes pensantes sólo se centran en ese problema, sólo se habla de las no soluciones que tiene el tema, y no les cabe en la cabeza que puedan tener algún problema, si bien no tan grave, al menos más cercano.
Noto que he llegado a una edad (casi 25), en la que me estorban mis padres, en que necesito mi espacio y mi libertad, que no puedo andar dando explicaciones de adónde voy y de dónde vengo continuamente. Porque lo de los últimos meses con mi padre ya es de juzgado de guardia, que se dice: adónde vas, de dónde vienes, qué bus/tren coges, comes en casa, qué comes cuando no comes en casa, por qué no sales el sábado, por qué sales el sábado, mejor salías el viernes, mejor te ponías a hacer la web, que se te mete encima la fecha... Mis padres, sobre todo mi madre, por aquello de ser mujer como yo, ya no pueden ponerse en mi piel y decirme "yo es que a tu edad...", porque mi madre se casó con sus 22 añitos (de una manera insensata hasta para mí, con lo cabeza loca que soy, y no fue de penalti precisamente).
Ella, mi madre, no puede hacerse a la idea de lo que es tener 24 años largos y seguir en casa de papá y mamá, pidiéndoles dinero para cualquier cosa por no tener medios propios. No sabe lo que es ver que tus padres son ya más unos carcas que otra cosa. No sabe lo que es tener novio (cuando lo tenía) y no tener ningún sitio para querernos decentemente. Ni siquiera sabe lo que es estar más de un año sin sexo ni un hombre que le abrace y le quiera de verdad. Quisiera hacer un inciso especial sobre el tema del sexo: el último fue en abril del 2008, dejé al novio en octubre del 2008, estamos en mayo del 2009. Cuéntalos: trece meses.
Sumémosle a eso el que tengo una autoestima del tamaño y calidad de una cagarruta de oveja.
Claro, la solución pasa por, o bien terminar la media, Telemática, cosa que no quiero, no me da la gana porque sacaré Teleco por mis cojones, o bien independizarme de mis padres, lo cual tampoco es solución porque quiero ser teleca y punto. La tercera vía es ajo y agua, que es lo que haré, supongo.
Tengo unas ganas infinitas de llorar, pero ni para eso valgo, no me salen las lágrimas.
...
Siento el rollo, estoy triste y necesito desahogarme. Si habéis llegado hasta aquí, enhorabuena y gracias.
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Monday, May 11, 2009
¿A quién pretendo engañar?
Aquí viene un arrebato de sinceridad desmedida o de sentimiento de culpa, interpretadlo como queráis, pero del cual me arrepentiré en menos de doce horas, jeje.
Teleco es bastante jodida, no lo vamos a negar: Tienes que adquirir amplios conocimientos en muchos campos; necesitas tener una cabeza bastante apta para las matemáticas, el razonamiento, etc.; los profesores son muy exigentes (igual alguno me lee, así que no me excederé en este tema ;) jijiji); necesitas unas habilidades desarrolladas para aprender a manejar rápidamente algún determinado programa o ciertos aparatos complejos, como el Matlab, distintos modelos de osciloscopios, la interfaz del Microchip... Vale que tenemos que ser unos profesionales de excepción y que para ello se necesita un nivel muy alto de exigencia, que no se va a aprobar a cualquiera quiero decir.
Pero otra cosa es que hay gente vaga, irresponsable y que se engaña a sí mismo.
Respiro hondo para decir esto:
Voy mal, estoy echando mis siete años y contando, porque soy una puta vaga. Y punto.
Hasta ahora estaba medio justificada (medio tirando a lo alto) porque tenía un novio que me comía la cabeza y me tocaba los cojones lo indecible, que estaba siguiendo una dieta que era inhumana, que a veces mis padres me incordiaban, como cuando a mi madre le daba por decirme que no podía abandonar la carrera porque, encima de que ellos estaban haciendo un esfuerzo económico tan grande, privándose de tantas cosas, encima yo tenía la obligación moral de seguir y acabar (me lo dijo, con sus narices, pero no se lo recrimino porque otros días lo compensa con una comprensión infinita).
Pero lo de este año, especialmente desde marzo que he estabilizado mi cabeza, no tiene perdón ni justificación ni hostias.
Soy una puta vaga y cualquiera que sea el resultado de junio, que será malo sin lugar a dudas, me lo tendré sobradamente merecido.
Dios, qué a gusto me he quedado. Tirones de orejas en los comentarios, porfa. Gracias.
Teleco es bastante jodida, no lo vamos a negar: Tienes que adquirir amplios conocimientos en muchos campos; necesitas tener una cabeza bastante apta para las matemáticas, el razonamiento, etc.; los profesores son muy exigentes (igual alguno me lee, así que no me excederé en este tema ;) jijiji); necesitas unas habilidades desarrolladas para aprender a manejar rápidamente algún determinado programa o ciertos aparatos complejos, como el Matlab, distintos modelos de osciloscopios, la interfaz del Microchip... Vale que tenemos que ser unos profesionales de excepción y que para ello se necesita un nivel muy alto de exigencia, que no se va a aprobar a cualquiera quiero decir.
Pero otra cosa es que hay gente vaga, irresponsable y que se engaña a sí mismo.
Respiro hondo para decir esto:
Voy mal, estoy echando mis siete años y contando, porque soy una puta vaga. Y punto.
Hasta ahora estaba medio justificada (medio tirando a lo alto) porque tenía un novio que me comía la cabeza y me tocaba los cojones lo indecible, que estaba siguiendo una dieta que era inhumana, que a veces mis padres me incordiaban, como cuando a mi madre le daba por decirme que no podía abandonar la carrera porque, encima de que ellos estaban haciendo un esfuerzo económico tan grande, privándose de tantas cosas, encima yo tenía la obligación moral de seguir y acabar (me lo dijo, con sus narices, pero no se lo recrimino porque otros días lo compensa con una comprensión infinita).
Pero lo de este año, especialmente desde marzo que he estabilizado mi cabeza, no tiene perdón ni justificación ni hostias.
Soy una puta vaga y cualquiera que sea el resultado de junio, que será malo sin lugar a dudas, me lo tendré sobradamente merecido.
Dios, qué a gusto me he quedado. Tirones de orejas en los comentarios, porfa. Gracias.
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Thursday, May 7, 2009
Mariposas y otros bichos voladores
Advertencia: Las autoridades blogueriles advierten que el siguiente post puede producir severos daños en la salud física y mental de los lectores afectados por diabetes, insensibilidad cardiaca y complejo de masculinitis o Síndrome de Chuache-Willis.
Al principio de los tiempos hubo un chico que me intentó ligar, si tal término se pude emplear, mediante la hábil táctica de sentarse detrás de mí en clase y darme tironcitos en el pelo o golpecitos en los pendientes. Había días que acababa hasta el gorro de semejante pesado, pero de aquélla mi actitud era más "OMFG, un chico intenta atraer mi atención!!!". Vamos, como ahora pero con menos años y kilos. Empecé a salir con él, mi primer novio, qué guay, qué ilusión. Y tenía mariposas en el estómago por primera vez en mi vida. Debo reconocer que fue muy bonito mientras duró. Que duró como tres años. Después esas mariposas se tornaron en avispas jodedoras que me ponían nerviosa cada vez que tenía que verle, sobre todo en sábado, porque la niña era demasiado celosa y el niño era demasiado suspicaz y tocapelotas, y anda pinchando a la niña tonta con cada gestito que ésta ponía. Un cuadro. No lamento tener que reconocer que hubo unos años en que fue muy bonito lo que tuve con él, con mi actual ex. Pero lo que sí lamento es que las mariposas se murieran como si hubiera caído sobre ellas un masivo ataque de guerra química con zeta-zeta (que no ZZ Top). Es verdaderamente triste estar con una persona por la que no sientes amor, amor de verdad, del limpio, del hermoso, de ése que cantan algunas canciones; no todas, las del Ubago, la Montero y otros personajes no son canciones, son... puaj, qué asquito; digo canciones hermosas como las más bonitas baladas de los Scorpions como You and I.
Y entonces llegaron los alumnos nuevos de la siguientecamada generación, y apareció un chico que desde entonces me cayó majo porque somos bastante parecidos, más de lo que me imaginaba en un principio. Como va a ser el protagonista de mi historia, lo llamaré Jose, por poner un nombre (aunque, para hacer honor a la verdad de su persona, más merecería Delgadito, pero prefiero ponerle un nombre más corriente). Siempre nos hemos llevado bien y me encanta ser yo misma cuando estoy con él. Hablamos de heavy, de los pijos que nos rodean, de heavy, de lo mal que nos caen según qué superiores a nosotros, de heavy, de motos (de todos los telecos y todas las telecas que conozco, sólo somos tres los que lo flipamos con las Harleys; lo jodido es que entre ellos dos no se hablan mucho que digamos, así que descartamos una tertula a tres sobre cilindradas, transmisiones y caballos). De ser espíritus libres y de pasar mucho de la gente y de convenciones sociales, de sexo... Cagaícos somos, que se dice.
Recuerdo aquel día que hablaba con mi entonces mozo, y le decía, toda quejosa, que él era el único que me veía guapa, a lo que él respondió, con mucho resentimiento por cierto, que también le molaba a Jose, que se veía a la legua, pero a mí me pareció una soberana tontería. Yo gustarle a un tío, venga ya. Hasta ahora, y ya que saco el tema, sólo tengo pruebas tangibles de gustarle a un tío, uno solo de los ciento y pico que conozco. Tampoco quiero que se me tiren a los pies, sería una estupidez y algo demasiado superficial, pero de ahí a que lleve saliendo por ahí casi siete años y que nunca jamás de los jamases ningún tío me haya "metido ficha", como dice ahora la juventud, va un buen trecho.
Aquí es cuando debo decir "hasta ahora", añadiendo la cláusula de duda "creo".
Desde que dejé al ex, cada vez que hablaba con Jose, éste me hacía alguna monería que implicaba contacto físico. Nota mental: yo no soy de esas chicas que hacen monerías y carantoñas a la gente, no porque no lo considere correcto, sino porque no soy así, salvo razonables excepciones como mi hermana. Total, que el chico éste me hace una monería, me da una palmada en una pierna, me pasa el brazo por el hombro, cosinas como ésa.
Trasladándonos al sábado 24 de abril, y según bajamos del coche e íbamos de camino al bar heavy, me dice que le pase el brazo por el suyo, tenía la mano metida en el bolsillo y así enlazamos los brazos. En el bar me coloca la chaqueta, "es que estaba enroscada" y, a pesar de que la chaquetina en cuestión es bastante escasa, y de lo... hum... optimizadas... no sé, realzadas quizás... que tenía mis dos características, el tío... no rozó nada. ¡Qué hábil!
O como cuando estaba medio sentada en una silla alta y él se me pone delante y me coge el colgante, qué guapo es, y me pone las manos en la cintura. Estaba tan cerca, yo estaba correctamente estabilizada con las piernas un poco abiertas (no consigo controlar mis pies cuando llevo tacones). La empecé a joder entonces cuando le corté con un "para" un poco tajante, un poco por lo bajo, un poco "no te pases". Le intentó quitar importancia diciendo que era para hacerme cosquillas. Lo que me duele de esto es que:
a) Encontraba tan tremendamente erótico estar así, apenas sin tocarnos, pero tan cerca. Cada vez que lo recuerdo desde entonces me suben unos calores...
b) No le corté por el mero hecho de que me cogiera por la cintura, no pensaba que me quería meter mano. Menuda gilipollez intentarlo él y yo jugar a dejarme o pararle a estas alturas, creo yo... Le corté porque me avergüenzo tanto, tanto, tantísimo de mi cintura. No es tan perfecta como debería, aunque últimamente ha mejorado bastante. Hablando con propiedad, soy una acomplejada de mierda y eso me cierra tantas puertas, estropea tanto las relaciones, como en este caso...
Después salimos a tomar el aire y sentarnos en un banco. Me dijo que me sentara y él apoyó su cabeza en mi pierna, que tenía encima de la otra. Me temblaba y supongo que él lo advertiría, pero no la bajé para darle pie a que se apoyara mejor y me pudiera mirar mejor.
Desde entonces dejó de intentarlo poco a poco. Mierda.
Le vi el lunes. No hice a propósito aquello de ponerme una chaquetina azul con una camiseta blanca que me queda taaan mona, con un colgante azul a juego, zapatinos y todo, incluso una discreta sombra lavanda en los ojos. No, no fue por él. En primer lugar, fue porque quería sentirme guapa. En primer lugar, ¿vale? En segundo lugar, sí, fue por si le veía. Hablamos, y yo, pew, pew, rayos con los ojos para ver si lo pillaba; ciego debería estar si no lo hubiera pillado, pero tampoco confío mucho en mis habilidades y mi comunicación no verbal...
Ayer hablo con mi hermana y le resumo el asunto, este complicado business y la incipiente invasión de bellos lepidópteros que están eclosionando de sus crisálidas. El muy cabrito me infectó de larvas y ahora están saliendo todas. La niña me propuso medio en serio medio en coña el que le avisara a él para que fuera a su cumple. A Pucela. Desde Asturias. Hoy a las ocho y cuarto de la mañana le mandé un SMS amistoso con la propuesta; reconozco que no estamos en fechas para andar de parranda, haya o no chicas por medio. Y encima, Jose está muy acojonado con el junio que se avecina...
La cosa es que estuve todo el día con el móvil con vibración y atenta, mirándolo cada diez minutos, y cada vez pensando en si habría sido buena idea, en si se me notarán las intenciones en el mensaje (que sí, que se notan, podéis decirlo). Me llegó el acuse de recibo del mensaje... a las ocho de la tarde. Doce horas, doce putas horas pendiente del maldito móvil, dándole vueltas. Lo peor es que aún no me ha respondido. ¿Lo mato?
Las intenciones no son sólo las que cabe pensar, sino también un poco pedirle disculpas por mi comportamiento tan poco receptivo del otro día. Espero que me die pie a explicarle (y yo tenga las narices suficientes para ello) que es la primera vez que un tío intenta ligar conmigo en un plan bastante serio -sí, a mis casi 25-, que no sabía cómo reaccionar porque le tenía encasillado en su rol de amigo y que no pasara de ahí porque soy demasiado cuadriculada como para pensar en otra cosa.
Claro, ahora habría que pensar en si yo de verdad quiero algo, que qué narices quiero.
Qué quiero.
Aparte de un buen pol... No, espera, que estaba en plan sincero y enamorado (pero lo necesito).
Creo que necesito alguien que me quiera, no mucho, no quiero que se muera por mí como dice la bonita canción de Sabina, sino sólo un poco, pero que ese poco me quiera bien, que no me quiera por lo que querría que fuera. Que me bese mucho y bien, que el ex era espantoso y no quería aprender, se enfadaba cuando le insinuaba algo. Que no sea un asqueroso estrecho. Y que me respete. Espero no ser demasiado exigente...
Y tampoco quiero un amor para toda la vida, no quiero algo serio, sino algo discreto y que no me quite tiempo para estar preocupada por el novio. Mi principal preocupación y por la que no duermo ni vivo ni nada es la carrera; que me gusta, que los desvelos no me pesan porque es por un bien superior. Y por eso, porque mi prioridad ahora es la carrera, no querría que viniera alguien a comerme la cabeza, a provocar que me siente en la silla con intención de estudiar y me ponga a darle vueltas a la relación. Eso ya lo tuve durante más de un año y no pienso volver a repetirlo.
Mientras tanto, seguiré descubriendo la sensación de tener mariposas, y también golondrinas, como decía Be en aquel post tan genial.
P.D.: Las diez y media de la noche, y el muy melón no me ha respondido el mensaje. Arg. ¿Tanto cuesta decirme "no puedo, me pilla lejos y tengo demasiado que estudiar como para perder un fin de semana entero"? Que sería la opción más realista, sensata y razonable, dicho sea de paso...
Al principio de los tiempos hubo un chico que me intentó ligar, si tal término se pude emplear, mediante la hábil táctica de sentarse detrás de mí en clase y darme tironcitos en el pelo o golpecitos en los pendientes. Había días que acababa hasta el gorro de semejante pesado, pero de aquélla mi actitud era más "OMFG, un chico intenta atraer mi atención!!!". Vamos, como ahora pero con menos años y kilos. Empecé a salir con él, mi primer novio, qué guay, qué ilusión. Y tenía mariposas en el estómago por primera vez en mi vida. Debo reconocer que fue muy bonito mientras duró. Que duró como tres años. Después esas mariposas se tornaron en avispas jodedoras que me ponían nerviosa cada vez que tenía que verle, sobre todo en sábado, porque la niña era demasiado celosa y el niño era demasiado suspicaz y tocapelotas, y anda pinchando a la niña tonta con cada gestito que ésta ponía. Un cuadro. No lamento tener que reconocer que hubo unos años en que fue muy bonito lo que tuve con él, con mi actual ex. Pero lo que sí lamento es que las mariposas se murieran como si hubiera caído sobre ellas un masivo ataque de guerra química con zeta-zeta (que no ZZ Top). Es verdaderamente triste estar con una persona por la que no sientes amor, amor de verdad, del limpio, del hermoso, de ése que cantan algunas canciones; no todas, las del Ubago, la Montero y otros personajes no son canciones, son... puaj, qué asquito; digo canciones hermosas como las más bonitas baladas de los Scorpions como You and I.
Y entonces llegaron los alumnos nuevos de la siguiente
Recuerdo aquel día que hablaba con mi entonces mozo, y le decía, toda quejosa, que él era el único que me veía guapa, a lo que él respondió, con mucho resentimiento por cierto, que también le molaba a Jose, que se veía a la legua, pero a mí me pareció una soberana tontería. Yo gustarle a un tío, venga ya. Hasta ahora, y ya que saco el tema, sólo tengo pruebas tangibles de gustarle a un tío, uno solo de los ciento y pico que conozco. Tampoco quiero que se me tiren a los pies, sería una estupidez y algo demasiado superficial, pero de ahí a que lleve saliendo por ahí casi siete años y que nunca jamás de los jamases ningún tío me haya "metido ficha", como dice ahora la juventud, va un buen trecho.
Aquí es cuando debo decir "hasta ahora", añadiendo la cláusula de duda "creo".
Desde que dejé al ex, cada vez que hablaba con Jose, éste me hacía alguna monería que implicaba contacto físico. Nota mental: yo no soy de esas chicas que hacen monerías y carantoñas a la gente, no porque no lo considere correcto, sino porque no soy así, salvo razonables excepciones como mi hermana. Total, que el chico éste me hace una monería, me da una palmada en una pierna, me pasa el brazo por el hombro, cosinas como ésa.
Trasladándonos al sábado 24 de abril, y según bajamos del coche e íbamos de camino al bar heavy, me dice que le pase el brazo por el suyo, tenía la mano metida en el bolsillo y así enlazamos los brazos. En el bar me coloca la chaqueta, "es que estaba enroscada" y, a pesar de que la chaquetina en cuestión es bastante escasa, y de lo... hum... optimizadas... no sé, realzadas quizás... que tenía mis dos características, el tío... no rozó nada. ¡Qué hábil!
O como cuando estaba medio sentada en una silla alta y él se me pone delante y me coge el colgante, qué guapo es, y me pone las manos en la cintura. Estaba tan cerca, yo estaba correctamente estabilizada con las piernas un poco abiertas (no consigo controlar mis pies cuando llevo tacones). La empecé a joder entonces cuando le corté con un "para" un poco tajante, un poco por lo bajo, un poco "no te pases". Le intentó quitar importancia diciendo que era para hacerme cosquillas. Lo que me duele de esto es que:
a) Encontraba tan tremendamente erótico estar así, apenas sin tocarnos, pero tan cerca. Cada vez que lo recuerdo desde entonces me suben unos calores...
b) No le corté por el mero hecho de que me cogiera por la cintura, no pensaba que me quería meter mano. Menuda gilipollez intentarlo él y yo jugar a dejarme o pararle a estas alturas, creo yo... Le corté porque me avergüenzo tanto, tanto, tantísimo de mi cintura. No es tan perfecta como debería, aunque últimamente ha mejorado bastante. Hablando con propiedad, soy una acomplejada de mierda y eso me cierra tantas puertas, estropea tanto las relaciones, como en este caso...
Después salimos a tomar el aire y sentarnos en un banco. Me dijo que me sentara y él apoyó su cabeza en mi pierna, que tenía encima de la otra. Me temblaba y supongo que él lo advertiría, pero no la bajé para darle pie a que se apoyara mejor y me pudiera mirar mejor.
Desde entonces dejó de intentarlo poco a poco. Mierda.
Le vi el lunes. No hice a propósito aquello de ponerme una chaquetina azul con una camiseta blanca que me queda taaan mona, con un colgante azul a juego, zapatinos y todo, incluso una discreta sombra lavanda en los ojos. No, no fue por él. En primer lugar, fue porque quería sentirme guapa. En primer lugar, ¿vale? En segundo lugar, sí, fue por si le veía. Hablamos, y yo, pew, pew, rayos con los ojos para ver si lo pillaba; ciego debería estar si no lo hubiera pillado, pero tampoco confío mucho en mis habilidades y mi comunicación no verbal...
Ayer hablo con mi hermana y le resumo el asunto, este complicado business y la incipiente invasión de bellos lepidópteros que están eclosionando de sus crisálidas. El muy cabrito me infectó de larvas y ahora están saliendo todas. La niña me propuso medio en serio medio en coña el que le avisara a él para que fuera a su cumple. A Pucela. Desde Asturias. Hoy a las ocho y cuarto de la mañana le mandé un SMS amistoso con la propuesta; reconozco que no estamos en fechas para andar de parranda, haya o no chicas por medio. Y encima, Jose está muy acojonado con el junio que se avecina...
La cosa es que estuve todo el día con el móvil con vibración y atenta, mirándolo cada diez minutos, y cada vez pensando en si habría sido buena idea, en si se me notarán las intenciones en el mensaje (que sí, que se notan, podéis decirlo). Me llegó el acuse de recibo del mensaje... a las ocho de la tarde. Doce horas, doce putas horas pendiente del maldito móvil, dándole vueltas. Lo peor es que aún no me ha respondido. ¿Lo mato?
Las intenciones no son sólo las que cabe pensar, sino también un poco pedirle disculpas por mi comportamiento tan poco receptivo del otro día. Espero que me die pie a explicarle (y yo tenga las narices suficientes para ello) que es la primera vez que un tío intenta ligar conmigo en un plan bastante serio -sí, a mis casi 25-, que no sabía cómo reaccionar porque le tenía encasillado en su rol de amigo y que no pasara de ahí porque soy demasiado cuadriculada como para pensar en otra cosa.
Claro, ahora habría que pensar en si yo de verdad quiero algo, que qué narices quiero.
Qué quiero.
Aparte de un buen pol... No, espera, que estaba en plan sincero y enamorado (pero lo necesito).
Creo que necesito alguien que me quiera, no mucho, no quiero que se muera por mí como dice la bonita canción de Sabina, sino sólo un poco, pero que ese poco me quiera bien, que no me quiera por lo que querría que fuera. Que me bese mucho y bien, que el ex era espantoso y no quería aprender, se enfadaba cuando le insinuaba algo. Que no sea un asqueroso estrecho. Y que me respete. Espero no ser demasiado exigente...
Y tampoco quiero un amor para toda la vida, no quiero algo serio, sino algo discreto y que no me quite tiempo para estar preocupada por el novio. Mi principal preocupación y por la que no duermo ni vivo ni nada es la carrera; que me gusta, que los desvelos no me pesan porque es por un bien superior. Y por eso, porque mi prioridad ahora es la carrera, no querría que viniera alguien a comerme la cabeza, a provocar que me siente en la silla con intención de estudiar y me ponga a darle vueltas a la relación. Eso ya lo tuve durante más de un año y no pienso volver a repetirlo.
Mientras tanto, seguiré descubriendo la sensación de tener mariposas, y también golondrinas, como decía Be en aquel post tan genial.
P.D.: Las diez y media de la noche, y el muy melón no me ha respondido el mensaje. Arg. ¿Tanto cuesta decirme "no puedo, me pilla lejos y tengo demasiado que estudiar como para perder un fin de semana entero"? Que sería la opción más realista, sensata y razonable, dicho sea de paso...
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